|
Otra nota sobre el amor
Juan Rodríguez

Esta nota ha sido elaborada como respuesta a una pregunta sobre la decepción que se sufre al darnos cuenta que nuestra pareja sentimental no era lo que pensábamos…
Cuando nos unimos en pareja a una persona, frecuentemente se nos olvida que heredamos todos los conflictos que ella pueda tener. Según nos enamoramos de su exterior, ya que es tangible y visible y, por consecuencia, lo vemos inmediatamente, también hay una parte escondida que no se ve, que podría ser un poco oscura. Pero como lo que vemos nos deslumbra, nos olvidamos de lo que la persona no nos enseña. No lo enseña porque no quiere o lo desconoce. Recuerde que hay muchas cosas que esta persona no sabe de sí misma, así que no se puede culpar o criticar si no las confiesa al principio o en un periodo razonable de tiempo. Esta situación es una causa frecuente de los fracasos de pareja.
La próxima vez que se enamore piense que aparte de lo que ve, su pareja traerá una maleta repleta de sorpresas, que, de hecho, no tiene n que ser todas negativas. Estando muy conscientes de esto, haga espacio en su mente y corazón para lidiar con este bagaje que traerá la persona que tanto le ha gustado. ¡Esta persona también tendrá que lidiar con la maleta de sorpresas que usted carga!
Medite en lo siguiente: si usted no se conoce a usted mismo (o se conoce a medias), ¿cómo puede pretender conocer a otra persona totalmente? Conocerse a uno mismo es una tarea de toda la vida, que toma muchos años, mucho esfuerzo. Entonces prepárese con toneladas de paciencia para ir conociendo a la pareja que ha escogido. Baje sus expectativas porque quizá nunca la llegue a conocer en su totalidad.
|