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Una nota sobre New York
Juan Rodríguez
No hay lugar donde vaya, fuera de los Estados Unidos, que no me pregunten cómo es New York. Todos quieren saber cómo es la vida en la “Capital del Mundo” o en “La Gran Manzana”. Siempre trato de contestar algo, sabiendo que mis palabras no serían suficientes para describir detalladamente las experiencias que he vivido en la ciudad que adopté a los 25 años y de la cual me enamoré perdidamente. Muchas han sido las veces que he mentalizado un largo escrito que contestarDa todas las preguntas qu e me han hecho pero nunca me he sentado a escribirlo. Creo que sería muy largo… Además, ¿cómo sintetizar lo que es New York para mí?
Anoche experimenté algo sencillo que me dio la clave de esta síntesis que buscaba y me hizo pensar: ¡esta es la razón por la cual adoro New York! Cuando entré a la estación subterránea del tren, escuché los acordes de un piano. Inmediatamente busqué dónde había un radio y, para mi sorpresa, mis ojos se toparon con un joven tocando un gran piano. ¡Sí, un piano de tamaño normal! Por varios minutos, aunque lo estaba viendo, la mente no podía aceptarlo. La primera pregunta obvia que me hice fue: ¿por dónde lo entraría? ¿Cómo? Esta es una estación que no tiene ascensor. Sólo tiene grandes escaleras. Quise preguntarle cómo lo había logrado pero sentí que si lo hacía, el momento que vivía perdería la magia. Según se llenaba la estación de gente y se arremolinaban a su alrededor, podía ver en sus rostros que todos se hacían la misma pregunta. Una chica asiática rompió el silencio y se atrevió a preguntarle. El joven siguió tocando magistralmente con una mano mientras con la otra le indicó que había usado sus mús culos. Todos se rieron. Entonces comprendí que él tampoco quería que se perdiera la magia de lo que hacía tan felizmente.
Esto es New York: una ciudad mágica. Una ciudad que te embruja con sus encantos, te sorprende, te acoge en su regazo y al mismo tiempo te permite crecer. Una ciudad donde se mezclan todas las razas del mundo y se aprende a hablar un mismo idioma. Ha sido esta magia la que me ha mantenido atrapado por veintidós años, y de la cual no deseo escapar.
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