ARBOL BO DE ANANDA

Rubén Cedeño
Sravasti- India, 3 de Enero


Maitreya

Como el Señor Gautama pasó en este sitio tantísimos inviernos de épocas de lluvia, Ánanda que era su discípulo más amado que lo atendía, sabía todas sus necesidades, mañas y costumbres y hacia todo por complacerlo, y un día en Sravasti le dijo al Señor Gautama: “Tú te iluminaste debajo del Árbol Bo, y amas ese árbol por eso yo voy a ir a Bodhgaya y te voy a traer un hijo de ese árbol, y lo voy a sembrar aquí para que medites debajo de el y así lo hizo aunque tuvo que ir lejisimo a buscarlo, ya que Bodhagaya dista mucho de aquí. Esto se los narro, porque hay personas que dicen: “¿Por qué tal facilitador va más a determinado sitio y se queda, y va menos a otro y no se queda? Seguramente, en ese sitio donde se queda y va más a menudo, es donde le han hecho lugar para que se sienta mas a gusto y es lógico, que se quede y dé mas Enseñanza. Por eso el Señor Gautama venía para acá, porque aquí lo complacían, le regalaban tierras, le sembraban su árbol, y lo mimaban. La Enseñanza no se paga, no se cobra, pero tiene un precio que es altísimo y no es dinero, se remunera con agradecimientos, atenciones y cariños. No la atención ni el cariño que le quiere dar el discípulo, sino el que necesita quien da la Enseñanza. Démonos cuenta de la bella actitud que tuvo Ánanda para que el Señor Gautama estuviera complacido. Este es el gesto más hermoso y el símbolo más grande que hay en este parque de Jevatana: el de ese árbol, por el significado que tiene para que el Señor Gautama se quedara aquí, y así lo hizo.

Al pie del árbol está la celda donde meditaba el Señor Gautama. El árbol Bo es un ficus religiosa; le dicen también, una higuera. Relajémonos y centrarnos en la respiración. Respiren, conciencien la respiración. Vamos a traer a nuestra conciencia la presencia del Señor Gautama, debajo de este árbol, donde Él meditaba. Sintamos su presencia cerca de nosotros, con nosotros, y por la Ley del Uno, piensen y sientan: “Yo Soy Uno con el Señor Gautama”. Vamos a hacernos uno con el estado de conciencia de meditación del Señor Gautama.